lunes, 24 de enero de 2011

Dice y comenta un amigo mio, y no le falta razón...


EDITORIAL EN DIARIO ENFERMERO

Ayer el BOE publicaba un nuevo Real Decreto que regula las recetas expedidas por los profesionales sanitarios con capacidad de prescripción farmacológica, es decir, médicos, enfermeros, odontólogos y podólogos. [Comentario: Gran mentira: el BOE sólo habla de receta médica y orden de dispensación. La palabra receta enfermera no aparece en ninguna parte del Documento. En el modelo de receta MÉDICA, PONE ESO: RECETA MÉDICA. Y EN LA DE Enfermería: pone Orden de Dispensación. Y el título del BOE es sobre receta médica y orden de dispensación. Que no nos enteramos, Mariano]

Se trata de una norma que viene a dar orden y regulación donde hasta ahora había todo lo contrario puesto que en las recetas públicas cada CC.AA tenía formatos muy dispares, y en las recetas privadas no había orden alguno, siendo los profesionales quienes decidían el formato de los documentos que posteriormente rubricaban para autorizar la dispensación de fármacos a sus pacientes.

El RD de Receta ha venido a aprobarse en un momento en el que el enfermero ha sido reconocido como profesional prescriptor [Comentario: Gran mentira. No se dice en ningún lado, lo de profesional prescriptor.] por lo que, como no podía ser de otra manera, se ha incluido en el texto la regulación de la orden de dispensación o, lo que es lo mismo, la receta enfermera. [Comentario: Que no se enteran ustedes, hablamos de eso precisamente. DE QUE NO ES LO MISMO. Y el BOE se empeña en dejarlo muy clarito].

Cabe destacar que el decreto apuesta firmemente por la autorregulación de las profesiones sanitarias y en los supuestos de actividad privada y/o libre ejercicio profesional, el nuevo RD confiere a estos colectivos, a través de sus correspondientes Consejos Generales, plena responsabilidad y competencias en el formato, edición e impresión de las recetas, y en el desarrollo de los sistemas necesarios para realizar la receta en formato electrónico.

Asimismo, esta nueva norma ratifica que los enfermeros deberán estar acreditados como prescriptores por el Ministerio de Sanidad, tal y como establecen la Ley del Medicamento y el actual borrador de Real Decreto que, una vez aprobado, desarrollará la prescripción enfermera definitivamente. En este sentido, cabe recordar que la Organización Colegial ha puesto en marcha un programa de desarrollo profesional continuo, que facilitará a todos y cada uno de los profesionales del país la adquisición de las competencias necesarias para prescribir [Curso de mierda de 3 tardes, en que no se habla nada más que de manejo de sistemas y poco más] y les dará acceso a la plataforma de prescripción farmacológica más avanzada del mundo.


Digo Yo:

Está claro que en esto del juego semántico el Dircom del CGE es un mago y a la hora de confundir y enfocar todo lo que consideren noticiable y aprovechable en ese ya manido discurso que no engaña a nadie que mínimamente mire a esta propaganda como lo que es, una forma de perpetuar ese empeño enfermizo por no dejar de una vez tranquila a una profesión que quiere despegar con verdaderos argumentos profesionales y competenciales. Que necesita la respuesta a muchas preguntas y romper de una vez la red clientelar tan efectiva que ese CGE tiene montada por provincias, saltándose cuando es preciso la legalidad (Me pregunto yo si la Alianza con el CSIF la habrán llevado a Asamblea de forma democrática y buscando el consenso).

Sin olvidar, por otro lado, el hecho de que la profesión haya renunciado mayoritariamente a ser representada por gente más respetable, pasando de todo y provocando que el actual CGE sea una consecuencia o efecto de la situación de la profesión desde hace más de 20 años...


Ojalá esa alianza unilaterlamente decidida y seguro que de espaldas a muchos históricos (nos consta de las voces que en estos días se alzan contra tal decisión), sea el desencadenante para que una negativa a estas formas, cambie de manera progresiva una corriente de opinión ramplona y poco implicada, y se cree de una vez un verdadero cisma que sumado al espaldarazo que deseo que constituya el desarrollo de la Ley Omnibus y su declaración definitiva de no obligatoriedad de colegiación, ponga de una vez las cosas en su sitio y dé paso a una oferta colegial y de asociacionismo al mismo nivel que la sindical, ciéntifica o de tiempo libre, dejando a los profesionales las manos libres para poder elegir quién queremos que nos represente y cuáles consideramos nuestros más idóneos representantes ante la Administración. Administrción que ya en significativos ejemplos elude relación alguna con el CGE y sus representantes a la hora de importantes decisiones que afectan localmente a nuestro colectivo ¿Por qué será?.


Está bien que hayan identificado de una vez su adhesión idiológica con ese cónclave sindical manufacturado con el CSIF y cuestión que, tú como colegiado que ahora me lees, deberías preguntarte:


¿Te han pedido opinión en tu colegio provincial o preguntado si deseabas esta alianza o va en consonancia con tu ideología política y una vez que se plantea como motor de los designios enfermeros para los próximos años?... Muy fuerte, ¿No crees?.


Lo que ya me descuadra del todo es la reacción de SATSE a la publicación del Decreto de receta médica (que no de receta ni prescripción enfermera), sintiéndose satisfechísimos por tamaña mierda de diferenciación clasista y opaca de unos atributos que se han regalado a los podólogos y que tanto trabajo cuesta convencer a toda esta élite trasnochada de que deben ser igualmente definidos para los enfermeros si no queremos quedarnos en las puertas de lo que debería haber sido el respeto por toda la argumentación conceptual llevada a cabo por quienes sí saben de ésto (y cuestión que por otro lado, les interesa una mierda también)... ¿Cuánto tiempo pasará sin que SATSE intente amarrar potestad formativa acorde a esa pamplinada de acreditación que quieren meternos a calzo?. Tiempo al tiempo y si es que el Ministerio suaviza esos planteamientos ridículos aparecidos en ese otro borrador de Decreto de desarrollo de la indicación, uso y autorización enfermera y que menos mal que por ahora ha sido tumbado por la Consejería Andaluza... ;-). Aparte de que intuyo a un güevo de docentes de los que están siendo cómplices con el CGE por provincias en la impartición del cursillito de prescripción, afiliados a SATSE, sino transfugándose entre curso y curso ahora al CSIF pero, sea como sea, chupando de esa docencia a porrillo... Petético y que además sea gente que debería no haberse sumado a toda esta mentira y que cualquier otro día se arrepentirán. Por concepto...