jueves, 26 de mayo de 2011

Enfermería 2.0 y el Paradigma de la Transformación: ¿Viviendo una nueva paradoja?.



Desde mediados del S.XX, la Enfermería vive un proceso de cambio y de toma de conciencia alrededor de un nuevo y añadido rol de autonomía y de toma de conciencia de sus propios atributos independientes. Inmersa en ese "nuevo paradigma" de abandono de una orientación enfocada en la enfermerdad a la asunción de nuevas líneas asistenciales hacia la salud y la búsqueda de ésta a través de los cuidados; la salud y la enfermedad son dos conceptos distintos pero que coexisten y están en interacción dinámica. La salud es como un ideal que se intenta conseguir y que está influenciada por el contexto en el que la persona vive. Tener una salud inmejorable es lo mismo que hablar de no tener enfermedad, aunque en realidad, todos pasamos por etapas de enfermedad y nuestra salud es menos satisfactoria cuando hay enfermedad o cuando pocos de los factores que constituyen la salud están presentes. 
Es en esa huída del modelo biomédico y del sometimiento histórico y jerarquizado a estas formas donde el debate de los lenguajes enfermeros sigue siendo actualidad en esta corriente que, como nueva forma de concebir los cuidados, a la persona y al paciente, se nos presenta como nuevo paradigma en el que se van a ir implementando todas las nuevas formas y herramientas al servicio de este nuevo objetivo de disciplina y profesión.

Para Alvira, 1979, por ejemplo, “un paradigma es un conjunto de creencias y actitudes, una visión del mundo compartida por un grupo de científicos que implica, especialmente, la utilización de una metodología determinada”.
En este sentido, podemos entender el que asistimos, de alguna forma, a esa confluencia de creencias y actitudes que están provocando, en suma, el intento de compartir, por parte de las enfermeras, un método consensuado y una visión del mundo, que a pesar de las particularidades individuales, parece converger hacia el uso y manejo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en nuestro entorno de cuidados y en lo que se ha convenido llamar "Enfermería 2.0", y como contextualización disciplinar de conceptos más amplios de "Salud 2.0" o "Sanidad 2.0". Al menos de forma embrionaria y como movimiento que asume conceptos tanto de Integración como de Transformación, en esa aprehensión conceptual de una visión del mundo a través de la disciplina enfermera y la aportación de los cuidados al ejercicio profesional y como dedicación laboral y en ese intento de "definir e implementar paradigmas":
Las personas son un todo formado por la suma de cada una de sus partes, no como en el paradigma de la categorización que, recordemos, categorizaba, clasificaba, aislaba las partes, los fenómenos. Además, las partes están interrelacionadas; de ahí la expresión utilizada de que “la persona es un ser bio-psico-socio-cultural-espiritual”. (Marriner A. y M. Alligood).
El entorno está compuesto por diversos contextos: histórico, social, político, etc., y entre las personas y él se producen constantes interacciones. Hay que decir también que a la persona se la considera un todo integrado en su contexto. 
Pero quizá, la concepción global de toda esta corriente en la que mejor podamos entender y encuadrar conceptualmente a la "Enfermería 2.0", y bajo estas prerrogativas sucesorias de conceptos y actitudes más globales, es “El paradigma de la transformación", que es "la base de una apertura de la ciencia enfermera hacia el mundo y que ha inspirado las nuevas concepciones de la disciplina enfermera” (Newman, 1983; Parse, 1981; Rogers, 1970; Watson, 1985).

Esta concepción plantea que la enfermería tiene diversas actuaciones:

    • Promociona salud mediante los distintos estilos comunicativos.
    • Previene la enfermedad con su actuación.
    • Proporciona la rehabilitación que el paciente necesita.

Fundamentada esta teoría en principios filosóficos sobre el hombre y sus derechos: “los hombres tienen el derecho y el deber de participar individual y colectivamente en la planificación y la realización de las medidas de protección sanitaria que le son destinadas”. Y entendiendo, a la vez, el que se debe abordar la promoción de la salud mediante el manejo de los distintos estilos comunicativos, podemos entender que toda esta corriente emergente que bulle en la Red y de la que somos protagonistas incipientes las enfermeras, está siendo un reflejo fiel a estos conceptos y formas planteadas desde la filosofía expuesta en modelos y/o paradigmas.

Un autor interesante sobre este tema, es Collière (1980) que elaboró una filosofía sobre los cuidados primarios de salud. En ella se propone dar respuesta a las necesidades de salud más corrientes y básicas. Se tienen en cuenta los estilos de vida de las personas. No obstante el interés de Collière va más allá de la salud ya que propone combatir la pobreza, los problemas nutricionales, de saneamiento de viviendas, de protección del entorno y una mayor justicia económica y social. En definitiva, "atributos" de salud que son, muchas de las ocasiones, temas de batalla, de inquietud y de motivación que las enfermeras manifiestan en sus posts e intervenciones en ese diario enfermero alternativo en que se ha convertido el juego que jugamos y del que participamos todos. Con mayor o menor implicación. Con mayor o menor acierto o reconocimiento por el conjunto. Que de alguna manera ya ha establecido, a la vez, sus güetos y fronteras, sus "RT" o su indiferencia, y que no está ajeno a todo el potencial de anquilosamiento que provoque la falta de calado en el colectivo que este desarrollo paradigmático pudiera, en un principio, encerrar.

Podemos perfectamente volver a asistir un nuevo enfrentamiento "Paradigma vs Paradoja", y en el sentido de que lo que nos ha gustado llamar "Enfemrería 2.0" no quede más que en un espcio novedoso pero doméstico, donde la renta solamente para unos cuantos y en un propio entorno de vanidad, no alcance esas metas que se le intuyen. Donde el instrumento a través del que plantear una nueva concepción del mundo, no consiga salir a la globalidad que se requiere para convertirlo en cotidiano. Poseyendo el precedente que tenemos en cuanto a aplicación de Proceso enfermero y asunción de lenguajes estandarizados, no es difícil preveer, trístemente, un itinerario parecido y si es que no abandonamos particularismos e individuales proezas que afecten la salud de la propia "Enfermería 2.0":

“La persona es una unidad compuesta por muchas dimensiones y es indisociable del universo, y la salud se integra en la vida misma del individuo, la familia y los grupos sociales que evolucionan en un entorno particular”. (Martin, 1984).
Este nuevo movimiento, debe preservar su salud e identificar factores que le lleven a mantenerla y/o recuperarla en momentos puntuales. Vacunándose de oportunismos y falso discurso enfocado en pro de otras rentas que no tardrán en hacerse sintomáticas, evidenciando (esperemos que no), el que volvemos a sucumbir al idolatrado toro de oro que se nos quiera regalar y cuando ya haya sido descubierta renta mayor por parte de los mismos que, históricamente, han hecho suyo un discurso de profesión que han aprendido en cursillos acelerados. Ojo avizor.