miércoles, 12 de marzo de 2008

El resultado de "nuestras elecciones".


Porque de éso se trata la resolución del concurso de traslados enfermero que mañana se publica en Boja. Una elección hecha en ambos sentidos: La propia particular a la hora de elegir qué es lo que quieres hacer con tu vida profesional y otra elección más vil en la que vamos a asistir (ya lo estamos contemplando con esos listados filtrados como siempre un par de días antes por los sindicatos) a cómo muchos compañeos DCCU no van a obtener plaza estando ahora sentenciados, y a expensas de resolución definitiva, a abandonar posiblemente toda una trayectoria de compromiso y adhesión a un área de trabajo a la que nos habíamos sumado con un montón de ganas y motivación.

Algunos vamos a conseguir posiblemente mantener esa línea, pero el precio que vamos a pagar es alto. Aunque no existen distancias, cualquier cambio plantea incertidumbre y por qué no decirlo, miedo o al menos congoja. Pero ha sido la elección y en estos momentos no puedo más que sentirme orgulloso de haber mantenido un discurso hasta sus úlimas consecuencias. Yo voy a seguir siendo enfermero DCCU, y por ende, esa bandera que decidimos en conjunto ondear en su momento, no va a parar de moverse ahora al compás de un viento cargado de brisas de mar. Mi niño siento que posee una inclinación especial por el mismo y crecer junto a él a lo mejor le da un algo distinto mezcla con sus orígenes. Quizá estamos delante de una oportunidad distinta. Alá es justo y seguro que nos está dando lo que merecemos. Gracias. Allá vamos.