
Cuando un Sistema, una estructura de poder y gobierno ha de articular e institucionalizar una figura defensora del Pueblo, algo me dice que ese gobierno, que ese poder, se preconiza “tirano”, injusto, con fisuras y poco cristalino en la interpretación y aplicación normativa de lo que debe ser una convivencia en armonía, equitativa en el reparto de justicia y convirtiéndose de ipso, en “aparato” portador a la vez de un doble discurso al que gentilmente oferta esta figura como paño último en el que enjugar nuestras lágrimas reivindicativas.
Cuando un colectivo profesional ha de echar mano, como interlocutor, de esta figura institucionalizada, quiere decir que asume el haber sido tiranizado por y en los distintos foros en los que ha dejado oír su opinión, sus ilusiones y su verdad. No ha sido representado. Ha sido engañado y traicionado.
Ésto es lo que hoy hemos sentido cuando, gentilmente, José Chamizo ha escuchado de nuestra voz lo que el Acuerdo de reordenación de las Urgencias del SSPA ha supuesto para los profesionales DCCU del SAS:
-Hemos conseguido abrir la queja histórica ante esta institución alrededor de la impositiva no aplicación de la sentencia del TSJ sobre la jornada máxima anual de los DCCU en sus famosas 1353 horas anuales. Cuestión que para la institución del dPA había sido algo zanjado años atrás. Cuestión que para nosotros suscita la “Vía Muerta” a la que nos sentencian como detonante y razón absurda que podría haber sido consensuada en el conjunto de una lógica y verdadera negociación con los profesionales.
-Hemos dejado claro que el conflicto suscitado por la firma de dicho acuerdo, no es algo parcelado y exclusivo del entorno hospitalario y sus médicos agrupados profesionalmente en AMURA, consiguiendo una nueva diligencia y expediente para el conflicto DCCU y sus profesionales de las distintas categorías.
-Hemos soñado con una interlocución por parte del Sr. Chamizo ante lo que hoy exponíamos por enésima vez y que hemos vuelto a documentar.
-Hemos rogado de nuevo el diálogo que se nos niega sistemáticamente y sin ningún sentido.
-Nos hemos vuelto a sentir dignos en esa representatividad que asumimos en su día en este conflicto y hemos sentido de nuevo agotado un ciclo en el que ya más no podemos hacer en ese sentimiento de soledad que ahora nos inunda y desde hace un tiempo, ante tanta mentira, ante tanto personaje ridículo con potestad hiriente hacia nuestro sueño.
Ojalá tanto esfuerzo y tanta apuesta personal, en la que algunos hemos “perdido” en exceso, algún día coloque a cada uno en su sitio, aunque a la vez intuyo que todo ese aparato gestor, político y de falso discurso, fagocitará de nuevo toda esa ilusión con la que este año nos hemos acercado a todos estos entornos.
No quiero con ello mostrar derrotismo alguno, aunque resulte sumamente difícil y cuando a la vez resulta complicado huir de este sentimiento. Hemos aprendido un montón y hemos demostrado muy por encima de todo, que nuestro discurso va más allá de toda la traición descubierta. Que superamos cualquier dinámica de representación tanto de sindicatos como de Sociedades Científicas que han perdido y están perdiendo una oportunidad histórica para reestructurar las urgencias andaluzas y sin rentabilizar para nada, a la vez y a nuestros ojos, actitudes tan desligadas de los trabajadores y asociados y cuando los intereses personales y de liberaciones han sido antepuestos al bien común y al compromiso con los profesionales y con los pacientes.
Nosotros seguiremos al pie del cañón todos los días. Somos quienes salvamos sus cálculos, sus porcentajes, sus productividades, sus encuestas de satisfacción, quienes maquillamos sus registros de actividad, quienes verdaderamente ocupamos ese MÁXIMO que no les pertenece y que hipócritamente se adjudican.
Somos el mayor valor que desprecian. Ahí seguiremos porque estamos convencidos de que nuestro trabajo es digno y nuestra motivación no debe ser arrebatada. Es lo que nos queda y seguiremos gritándolo. Llegará nuestro momento, seguro. Momento ofertado siempre a un verdadero concepto de Calidad y de respeto al paciente.
Queremos agradecer a José Chamizo su tiempo y su atención. A la Institución su receptividad protocolaria y a Guillermo y Lola, ¿Qué decir?. Suerte, un beso y un saludo.
Antonio J. Valenzuela
Plataforma-Foro DCCU
http://www.dccu.es/
Cuando un colectivo profesional ha de echar mano, como interlocutor, de esta figura institucionalizada, quiere decir que asume el haber sido tiranizado por y en los distintos foros en los que ha dejado oír su opinión, sus ilusiones y su verdad. No ha sido representado. Ha sido engañado y traicionado.
Ésto es lo que hoy hemos sentido cuando, gentilmente, José Chamizo ha escuchado de nuestra voz lo que el Acuerdo de reordenación de las Urgencias del SSPA ha supuesto para los profesionales DCCU del SAS:
-Hemos conseguido abrir la queja histórica ante esta institución alrededor de la impositiva no aplicación de la sentencia del TSJ sobre la jornada máxima anual de los DCCU en sus famosas 1353 horas anuales. Cuestión que para la institución del dPA había sido algo zanjado años atrás. Cuestión que para nosotros suscita la “Vía Muerta” a la que nos sentencian como detonante y razón absurda que podría haber sido consensuada en el conjunto de una lógica y verdadera negociación con los profesionales.
-Hemos dejado claro que el conflicto suscitado por la firma de dicho acuerdo, no es algo parcelado y exclusivo del entorno hospitalario y sus médicos agrupados profesionalmente en AMURA, consiguiendo una nueva diligencia y expediente para el conflicto DCCU y sus profesionales de las distintas categorías.
-Hemos soñado con una interlocución por parte del Sr. Chamizo ante lo que hoy exponíamos por enésima vez y que hemos vuelto a documentar.
-Hemos rogado de nuevo el diálogo que se nos niega sistemáticamente y sin ningún sentido.
-Nos hemos vuelto a sentir dignos en esa representatividad que asumimos en su día en este conflicto y hemos sentido de nuevo agotado un ciclo en el que ya más no podemos hacer en ese sentimiento de soledad que ahora nos inunda y desde hace un tiempo, ante tanta mentira, ante tanto personaje ridículo con potestad hiriente hacia nuestro sueño.
Ojalá tanto esfuerzo y tanta apuesta personal, en la que algunos hemos “perdido” en exceso, algún día coloque a cada uno en su sitio, aunque a la vez intuyo que todo ese aparato gestor, político y de falso discurso, fagocitará de nuevo toda esa ilusión con la que este año nos hemos acercado a todos estos entornos.
No quiero con ello mostrar derrotismo alguno, aunque resulte sumamente difícil y cuando a la vez resulta complicado huir de este sentimiento. Hemos aprendido un montón y hemos demostrado muy por encima de todo, que nuestro discurso va más allá de toda la traición descubierta. Que superamos cualquier dinámica de representación tanto de sindicatos como de Sociedades Científicas que han perdido y están perdiendo una oportunidad histórica para reestructurar las urgencias andaluzas y sin rentabilizar para nada, a la vez y a nuestros ojos, actitudes tan desligadas de los trabajadores y asociados y cuando los intereses personales y de liberaciones han sido antepuestos al bien común y al compromiso con los profesionales y con los pacientes.
Nosotros seguiremos al pie del cañón todos los días. Somos quienes salvamos sus cálculos, sus porcentajes, sus productividades, sus encuestas de satisfacción, quienes maquillamos sus registros de actividad, quienes verdaderamente ocupamos ese MÁXIMO que no les pertenece y que hipócritamente se adjudican.
Somos el mayor valor que desprecian. Ahí seguiremos porque estamos convencidos de que nuestro trabajo es digno y nuestra motivación no debe ser arrebatada. Es lo que nos queda y seguiremos gritándolo. Llegará nuestro momento, seguro. Momento ofertado siempre a un verdadero concepto de Calidad y de respeto al paciente.
Queremos agradecer a José Chamizo su tiempo y su atención. A la Institución su receptividad protocolaria y a Guillermo y Lola, ¿Qué decir?. Suerte, un beso y un saludo.
Antonio J. Valenzuela
Plataforma-Foro DCCU
http://www.dccu.es/
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