jueves, 3 de febrero de 2011

¿Hay vida más allá de los Colegios Profesionales?

Cabe hacerse esta pregunta vista la campaña iniciada por la OMC y que imaginamos a rebufo será seguida por nuestro queridísimo CGE y visto el nerviosismo aparente que muestran alrededor de esa posibilidad de que el Ministerio de Hacienda y su poco amistosa Elena Salgado (no les siguió el rollo con el tema de la prescripción, por ejemplo), terminen contándoles que a vivir del cuento a otra parte o que se enfunden la chaqueta de pana y se vayan con el megáfono a suplicar adeptos y ya no más por la vía de la obligatoriedad...

Que nadie dude de las potenciales bonanzas de la existencia de colegiación. De un órgano "independiente" de custodia de cuestiones éticas y deontológicas, de su potencial y obligatoria función de regulación del colectivo en cuento a todo lo que debiera ser ampliar rol autónomo anticipándose a nuevos escenarios por la vía de la evidencia. Que nadie dude de que, hoy por hoy, la Ley obliga a esa obligatoria y caduca necesidad de pagar cuota colegial para poder trabajar y adherirse al escenario profesional titulado, por  la vía  Constitucional, por los Estatutos Generales, por la LOPS, por...

Pero que nadie dude de que las normas están para ser debatidas, planteadas reformas y superadas cuando ya no sirven. O lo que es peor, cuando a unos cuantos les han servido para hacer el Agosto traicionando todo ese asepticismo deontológico y los demás lo hemos descubierto...máxime quienes tienen poder decisorio en estas cuestiones. O quienes a riesgo de su salud, sino de su vida, han volcado, quizá en exceso, todo su conocimiento y dedicación en descubrir el pastel...
Nadie dude que si alguien se merece que el chiringuito se acabe por esa via de la obligatoriead, son quienes ahora se agarran a un discurso falaz de necesidad perentoria de independencia frente a la Administración, cuando les han seguido el juego cuantas veces les ha venido bien.
No tardarán en echar mano de "niños muertos", de ejemplos de intrusismo,  lloros y sollozos de hiena, mientras ya calculan y especulan con quién pueda ahora ser el mejor postor para seguir perpetuándose en este escenario ocre que es para ellos rentable y portador de recompensas que nos arañan a toda una profesión. Desde cualquiera de las posiciones que ocupen. Nuestro silencio, lo digo una vez más, es su mejor herramienta para metérnosla por el culo. Y aparte agradecidos porque son Autoridad y nos crean todas esas necesidades de formación que tan bien nos vienen porque, si no, qué iba a ser de nosotros...

Si. Si hay vida despues de la Colegiación Obligatoria. En los foros, en la Red, en las Sociedades Científicas, en los mismos Colegios Profesionales despojados de mentira y en su verdadero papel, en los sindicatos o alrededor al menos de esas personas que creen que todo es posible que sea distinto. En esa misma actitud que hasta ahora, de apatía y desilusión. En la confusión que todo este escenario pueda empezar a provocarnos de pronto. En nuevos discursos. En nuevos líderes. En nuevas alianzas, pero a las que nos acerquemos de forma voluntaria y siempre a riesgo de equivocarnos y con una idea de construir, no de rentar para mi ocico... Quizá sea interesante el collage. Quizá aquí no cambie nada. Pero al menos, lo contaremos...

1 comentario:

Mamen dijo...

Exacto Antonio, habrá vida después de la colegiación obligatoria... cuando podamos entrar a una nueva institución que habrán abandonado los buitres que planean sobre ella. Cuando se pueda realmente participar, primero eligiéndolas y luego desarrollandonos profesionalmente con ellos...
Cuando no sea un lucrativo negocio y nos devuelvan nuestra organización.
Ellos son los que no ven vida más allá de la obligatoriedad de la colegiación...
Espero poder decir: D.E.P. la colegiación obligatoria.