Ir al contenido principal

Gorda: Por comer mucho, no te comes nada...

Lo que nos faltaba es la segregación por la vía del ídice de masa corporal que se practica en algunos hospitales y a la hora de contratar. Éstos si son verdaderos recortes que llegan directamente al aparato digestivo de quienes, como personal sanitario, intentan acceder a un puesto de trabajo en el país donde, dicen las estadísticas, existe mayor número de obesos por metro cuadrado, o al menos en alguno de sus estados. Y es que habrá que predicar con el ejemplo y teniendo en cuenta las expectativas de los pacientes, a los cuales no se les quiere estar haciendo ver continuamente dónde se puede llegar acumulando michelines y si es que uno se ha abandonado en exceso al ejercicio de comer sin medida ni rasero equilibrado.

El Hospital Victoria en Texas encierra políticas de contratación  en las que evidentemente no pierden el pulso a la hora de mandar de nuevo a la cola del paro a personal médico y enfermeras que pasen de 35 en su índice de masa corporal.
Todo amparándose en una política de contratación en la que supuestamente no dejan en olvido el respeto por los pacientes y el velar por la propia imagen del hospital y el negocio en que han convertido su oferta de servicios sanitarios.

Así que esas 10.000 enfermeras españolas que ahora se encuentran que sus contratos no han sido renovados y que se planteaban buscarse la vida por cualquier parte, deben ir pensando unir a su excelente curriculum, un cuidadoso régimen alimenticio que les propicie el poder mantener una linea acorde a estas políticas de contratación de la sanidad privada que empiezan a ensayarse abiertamente (no quisiera yo imaginar los raseros que se manejen en este entorno y que no salten a la prensa), abriendo un apartado especial en el modelo a ir presentando por esos mundos en el que el IMC tenga un lugar reservado y de fácil acceso al empleador junto a los idiomas hablados y los masters y cursillos de la Escuela de Ciencias de la Salud que tengan a sus espaldas.

Las verdad es que entre estereotipos trasnochados de enfermeras acostándose con médicos (o no!!!) que ponen en pie de guerra a cualquiera que tenga sangre en las venas y hacen responder a cualquiera que se crea de nuevo empático al colectivo y, visto lo visto y esos frentes reivindicativos surgidos estos últimos días y de llamadas a la rebelión y por esa dignidad enfermera que llevamos años reclamando en muchos entornos muy a pesar "de no haber madurado", la idea, o no haber tenido apoyos que nos catapultaran en nuestro poco pragmático discurso, a caballo entre el 2.0, el rencor, el hastío y la redundancia, me quedo con "La Gorda", y con todo lo que pueda exceder de 35. Termino pensando que cualquier tiempo pasado fue mejor: al menos a ésta no le dolía manifestar que me leía haciéndome Blog amigo... "Eran otros tiempos". La lucha, paradójicamente, sigue siendo la misma ;-)




Comentarios

Entradas populares de este blog

Enfermería 2.0 y el Paradigma de la Transformación: ¿Viviendo una nueva paradoja?.

Desde mediados del S.XX, la Enfermería vive un proceso de cambio y de toma de conciencia alrededor de un nuevo y añadido rol de autonomía y de toma de conciencia de sus propios atributos independientes. Inmersa en ese "nuevo paradigma" de abandono de una orientación enfocada en la enfermerdad a la asunción de nuevas líneas asistenciales hacia la salud y la búsqueda de ésta a través de los cuidados; la salud y la enfermedad son dos conceptos distintos pero que coexisten y están en interacción dinámica. La salud es como un ideal que se intenta conseguir y que está influenciada por el contexto en el que la persona vive. Tener una salud inmejorable es lo mismo que hablar de no tener enfermedad, aunque en realidad, todos pasamos por etapas de enfermedad y nuestra salud es menos satisfactoria cuando hay enfermedad o cuando pocos de los factores que constituyen la salud están presentes.  Es en esa huída del modelo biomédico y del sometimiento histórico y jerarquizado a estas formas …

Manifiesto del Foro de la Profesión Enfermera

Somos más de 40 millones en todo el mundo, unas 230.000 en España, lo cual nos convierte en el colectivo profesional titulado cuantitativamente más importante, del mundo y también de España. Pero, además de los aspectos cuantitativos, están los cualitativos: nosotras, las enfermeras y enfermeros asistenciales, somos el sistema nervioso central de los servicios sanitarios, ya que nos encargamos de mantener sus constantes y funciones vitales 24 horas al día, 365 días al año.
Somos el único colectivo profesional que está presente de manera significativa en todos los ámbitos donde se desarrollan los servicios y políticas de salud, desarrollando nuestra labor, tanto asistencial como docente, gestora e investigadora: no hablamos sólo de centros sanitarios y sociosanitarios, sino también de servicios sociales; centros educativos; empresas; hogares; cárceles; grupos de autoayuda; ONG; organismos de cooperación internacional; conflictos armados e intervenciones humanita…