lunes, 4 de junio de 2012

Madre no hay más que una, y tú eres podólogo.

 
Estos días, el Consejo General de Enfermería (CGE) a través de los medios (mucho más medios que enteros e imparciales) ha difundido, de nuevo a bombo y platillo, una idea falsa y tergiversada de lo que ellos consideran que debe ser planteado y vendido en cuanto a autoría y en relación a la paternidad y maternidad de un engendro legislativo que es la vergüenza de todas las enfermeras de este país que, a poco, tengan un mínimo de luces, dignidad y un poco de memoria histórica y de cualquier forma: Y que no es otra cosa que esa supuesta legislación alrededor de la posibilidad de prescripción enfermera que a día de hoy solamente es posible y ha sido implementada en Andalucía (¿?).

Y es que con el paso del tiempo todo se puede colorear y dotar de aclamación protocolaria y adornarlo de razón hipócrita con la entrega de medallitas de oro a unas y otras, y como para solemnizar y dar carácter veráz a lo que, simplemente y echando mano de las hemerotecas y el devenir de las cuestiones, se cae por su propio peso y nos oferta un direccionamiento totalmente distinto a lo que ahora nos quieran colar con carácter de verdad y grandeza, certificados de maternidad y paternidad aparte. (Si el padre del invento es quien yo imagino, se explica tal bodrio a pretérmino).

No cuestiono aquí la valía de Concepción Tarruella como persona, profesional, político, gestor y enfermera. No es mi intención ni pretensión, por supuesto, pero llamemos a las cosas por su nombre (y para evitar atributos con los que, al menos yo, no coincido en esa ligereza de adjetivación):
En el siguiente documento están especificadas las enmiendas que en Septiembre del año 2009 se presentaron por parte de los distintos grupos parlamentarios a ese proyecto de Ley de modificación de la Ley 29/2006 de garantías y uso racional del medicamento, en la que se había excluído la posibilidad enfermera de prescripción de medicamentos y en ese sentido de dar entrada a otros grupos profesionales a ese invento y becerro de oro.

El Grupo de CIU, al que pertenece y pertenecía entonces la Sra. Tarruella, presenta en concreto las enmiendas de la 5 a la 7, y que pasarán a La Ponencia encargada de redactar el Informe sobre la Proposición de Ley de modificación de la Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios (núm. expte. 122/142), integrada por los Diputados Sra. Pérez Domínguez (GS), Sra. Grande Pesquero (GS), Sra. Martín González (GS), Sr. Mingo Zapatero (GP), Sr. Cervera Soto (GP), Sra. Tarruella i Tomás (GC-CIU), Sr. Agirretxea Urresti GV (EAJ-PNV), Sr. Llamazares Trigo, (GER-IU- ICV) y Sra. Barkos Berruezo (GMX), que "estudiaron con todo detenimiento dicha iniciativa, así como las enmiendas presentadas, y en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 113 del Reglamento elevaron a la Comisión el siguiente Informe" (...), que en esencia es un calco a lo que definitivamente, y como redacción final, contendrá esa Ley 28/2009 de modificación que se aprobará en Diciembre de ese año.

La Sra. Tarruella y su Grupo (y no fueron los únicos, aunque si la única enfermera en liza en este tema de laureadas medallas), lo que presentaron como enmienda 5 viene a plantear, no la posibilidad de la enfermera como prescriptora de medicamentos sujetos a prescripción médica, sino la de los podólogos, a los que, junto a médicos y odontólogos,  se otorga la única y exclusiva facultad. Así que no se entiende que con esta enmienda (nadie aún a dia de hoy nos ha explicado ni argumentado por qué los podólogos si, y las enfermeras no, ni nos ha descubierto ni presentado discurso alguno en otra dirección) se quiera hacer sentir al colectivo que esta señora es la madre de la prescripción enfermera (y no de un sucedáneo colaborativo enfocado a otros intereses que se han ido identificando con el paso de los años) sin ser planteada ésta en esa misma igualdad de condiciones y vendida por su laureador podólogo, D. Máximo González Jurado, como un logro profesional sin parangón y que, en sus más recónditos misterios de secuenciación y manufactura legislativa y conceptual (incluido viaje del sector periodístico a Inglaterra), nos va a contar en un libro llamado a ser "best seller" en la novela de intriga y que yo seré el primero en ir a comprar antes de que se agote...

Yo me sigo preguntando y repasando documentos: ¿Qué hacíamos las enfermeras defendiendo planteamiento en favor de los podólogos?. ¿La UESCE?. ¿Tarruella?. ¿El mismo CGE?. ¿Con qué rasero y argumentos diferenciadores se planteaban estas cuestiones para ambas profesiones?. ¿Con qué intereses ocultos?...

Éso si, la linea de acreditación no se dejó huérfana por parte de CIU a la hora de "enmendar", allanando así el terreno a esa pretensión por parte del CGE de cuadrar la historia y vender ese curso que han explotado antes de que el definitivo Decreto vea la luz....
Así se escribe la historia, amiguitos. Ellos se lo guisan y ellas se lo comen. "Al a LIMÓN©". Menos mal que nuestro amigo Tardío va a fichar por el Equipo ganador y vamos a tener un "rival", intelectualmente hablando, de categoría acorde a estas cuestiones de "memoria histórica" y que tanto nos gustan sacar del baúl de los recuerdos. Seguimos. Un saludo.






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