miércoles, 8 de octubre de 2008

Volver a empezar.



VOLVER A EMPEZAR (Dedicado a todos mis compañer@s del EQUIPO MOVIL de Jaén)

1 de Abril de 2007. DOMINGO DE RAMOS. Se inicia mi aventura en un nuevo trabajo y un nuevo proyecto.

Nervioso e inquieto me despierto este día para emprender lo que hasta ahora sigue siendo (gracias a Dios y a no se qué…) mi trabajo. Encontrar una cara conocida el primer día del “curro” es garantía de alivio y de tranquilidad. Esa cara conocida era ALFONSI, cuya experiencia laboral con ella se remontaba años atrás y bajo unas condiciones de trabajo que posiblemente hoy diríamos los dos “NI HABLAR”. (Ella sabe a lo que me refiero).

Recuerdo mi primer aviso con la Ambulancia, no se me olvidará, destino MENGIBAR, traslado hacia el Hospital de Jaén; por supuesto que no me libré del mareo, el cual me tuvo gran parte del día “agilipollao”.

Por entonces no sabíamos casi ni como se llamaban nuestros compañeros, al menos yo, salvo nuestro “JEFE”; … ese si era realmente un coordinador, jefe, compañero, enfermero,… en definitiva un “salvalotodo”; por supuesto que me refiero a ANTONIO VALENZUELA, al cual le debo mi presencia en el EQUIPO MOVIL y según creo la de más de un@.

Este escrito va dedicado a aquellos que ya no están (por supuesto que no han muerto), algunos dieron un paso más en su carrera, otros fueron presos de maniobras de “algunas mentes pensantes” que no dejaron continuar trabajando en el EQUIPO, y el resto, se despedirán con una prontitud amarga, silenciosa y a la vez expectante. Hablo de nombres propios como INMA, PATRICIA, JUANA, JAIME, VERÓNICA, CHARO, ARANTXA Y ANTONIO. Todos ellos compañeros a los que estimo y no olvido.

Toda esta situación de ir y de venir no debe ser nada bueno, al menos pienso yo. Pero como alguien dijo (no tengo ni idea de quién), cuando las cosas están mal, piensa que aún pueden ir peor. Y eso es lo que me temo, que jamás volverá a ser ésto como antes.

Parece ser que el día 10 de Octubre “salimos en la tele”, y yo de protagonista “enfermero forzoso”. Me gustaría que esta imagen pública fuera fiel reflejo de nuestra profesión, de nuestro trabajo diario, de orgullo por sentirse parte de un EQUIPO de compañer@s que luchan por mantener digna una situación que diariamente se le ha acribillado y machacado de la manera más injusta y cruel por parte de indignos “profesionales de la salud”. Toda esta filosofía me la contagió ANTONIO, con el que más he discutido, charlado, admirado y deslumbrado por su actitud, energía, voluntad y derecho a no renunciar a su “idea” originaria de lo que debía ser todo ésto. Si alguien se merece mostrar ante las cámaras el buen hacer de este equipo es él, no hay duda, y si no, pregunten a las personas adecuadas…

Parece que la marcha de este compañero nos inunda de rechazo y tristeza. Nos preguntamos ¿podríamos nosotros hacer algo para remediarlo? Yo, al menos no sé. Imagino que este sentir es contagioso y por supuesto, entramos en la rutina de decir que nuestro trabajo es así, que si lo jefes, que si esta empresa, que si el SAS…

Quiero expresarle con estas letras mi más sincero apoyo y deseo que su nueva experiencia le traiga los mejores recuerdos que haya tenido con todos nosotros y que la distancia laboral no sea nunca una excusa para tenderme la mano cuando la necesite.

En definitiva quiero mostrar mi gratitud a tod@s mis compañeros que me hicieron sentir COMPAÑERO Y AMIGO y que de alguna manera me trasladan la idea de querer VOLVER A EMPEZAR…

Alberto López Castillo.
Enfermero del EQUIPO MOVIL DE JAÉN.


Posdata: Lo único seguro en esta vida es que el sol sale por el este. Por ello, cuando las cosas nos marchen mal, miraremos al nuevo día siempre por el este. (Recordad, es lo único seguro).